CHESS RECORDS – Los orígenes del blues

 La historia de un sello

 

En la década de los 50 el sello Chess Records plasmó en cientos de vinilos un sonido único y marginado en la sociedad norteamericana. Genios como Muddy Waters, Bo Diddley, Chuck Berry, Willie Dixon, Etta James o Howlin´ Wolf grabaron miles de canciones que después influirían decisivamente en la historia del Rock & Roll. Su alcance a día de hoy es incalculable. Esta es la historia del sello que les lanzó al estrellato, pero también de la compañía que les engaño miserablemente. Leyzor y Fiszel Czyz nacieron en la comunidad judía de Motal, entonces Polonia, ahora Bielorrusia, pero desde bien pequeños emigraron junto a sus padres a Chicago en 1928. Entonces americanizaron sus nombres a Leonard y Philip Chess. En Chicago, a mediados de los años 40, las comunidades judía y negra vivían marginadas dentro de una sociedad dominada por blancos católicos. Leonard y Phil solían asistir a los conciertos de los nightclubs del sur de la ciudad. Allí pudieron escuchar a aquellos músicos que luego grabarían en su sello… Uno de ellos era Muddy Waters. Leonard era un amante de la música y vio que en aquellos cantantes y compositores negros un enorme potencial. No se equivocaba. En 1947 Leonard y Phil compraron el sello Aristocrat Records, lo renombraron Chess records y cambiaron completamente su estilo hacia el jazz y el blues… Y tuvieron éxito. Uno de sus singles más vendidos fue “That´s all right” de Jimmy Rogers, un tipo que había conocido Muddy Waters y que tenía mucho que decir.

Aunque los hermanos Chess sabían tocar algunos instrumentos y conocían bien el arte de producir un vinilo, contrataron a Willie Dixon como compositor, arreglista, letrista, músico y… de paso productor. La relación entre Dixon y Leonard terminó mal, con muchas disputas por temas de derechos de autor, pero durante los 50 fue enormemente frutífera. Dixon no sólo se encargaba de componer para los demás… también cantaba… y tocaba… al final, como no tenía estudios ni sabía leer ni escribir, fue engañado por Leonard y perdió muchísimo dinero. El sello Chess fue muy importante para el desarrollo del blues, pero sin duda fue fundamental para su evolución a lo que luego se conocería como Rock&Roll. En este cambio un nombre destaca por encima de todos: Bo Diddley. El hombre que fabricaba sus propias guitarras con el cuerpo completamente rectangular llegó a los estudios de Chess con una demo de un tema titulado con su propio nombre, luego esta canción llegaría al número uno.

Otra de las joyas para la posteridad nacida en Chess records fue Chuck Berry. El contacto entre ambos se produjo en 1955 y fue en el momento en que Leonard quería reorientar el estilo de su sello y dirigirlo hacia el Rythm&Blues. Nuevamente la elección fue acertada. Chuck Berry causó furor entre los jóvenes… ¡blancos! Y esto se convirtió en un buen negocio. “Maybellene” fue su primer single y vendió más de un millón de copias Para los más curiosos podemos añadir que en esta grabación Willie Dixon toca el bajo.

Etta James aterrizó en Chess records en 1960. Leonard (en un nuevo cambio estilístico) dirigió su estilo hacia el pop melódico, quizá influido por la exitosa carrera de Sam Cooke, y fue sin duda la gran baza de esta compañía durante la década de los 60. La canción de Etta James “The wallflower” se convirtió en todo un exitazo y hasta las mujeres blancas se atrevían a bailarlo. En 1969 Leonard Chess falleció y su hijo Marshall malvendió la compañía por 6 millones y medio de dólares y debiendo dinero a todos sus empleados.

Jordi Jendrix.