MARK RONSON – “Record Collection”

 El melómano atemporal

Tal vez muchos de vosotros ya lo conceréis, pero hoy quería presentaros al Rick Rubin del Siglo XXI: el productor de moda Mark Ronson. El tipo que descubrió a Lilly Allen y Amy Winehouse, entre otros, lanza su tercer disco al mercado junto a The Bussiness Intl. Un trabajo muy electrónico y bailable, propio de un músico que empezó su carrera como DJ. El momento culminante de “Record Collection” es sin duda “Somebody to love me”, el tema intereptado por Boy George. Una canción preciosa, brillante; una melodía que recupera el sabor de los 80. A Mark Ronson le acompañan The Bussines Intl (una banda imaginaria formada por una larga lista de diferentes cantantes, raperos y productores). Todos ellos están encantados con trabajar con este joven británico de apenas 30 años que todo lo que toca lo convierte en número 1. Su talento como descubridor de estrellas posmodernas nadie lo duda (ahí están Allen y Winehouse), tampoco su capacidad para crear el sonido más acertado al estilo del músico que produce. Lo que sí ponemos en tela de juicio en este disco es su talento como compositor, ya que en “Record Collection” (noviembre de 2010), el tercero en su carrera, Ronson se presenta no sólo como productor y músico sino también como compositor. 

Cualquiera que conozca la todavía corta carrera de este joven D´J inglés ha comprobado que los gustos de Ronson no han variado mucho. Percusiones contundentes (a medio camino entre hiphop y el funk), melodías sintetizadas y un sabor particular a sonidos retro. En Ronson parecen confluir las tendencias más modernas de un melómano atemporal. Muchas de canciones recuerdan a otras épocas pero con la contundencia del Siglo XXI. Nos gustarán más o menos sus canciones (eso es algo subjetivo) pero no podemos dudar de la exquisita producción, mimada hasta detalles mínimos. Este hecho, y sus amplios conocimientos musicales de todas las épocas y estilos, han hecho de Mark Ronson uno de los productores más cotizados y queridos del momento. Aunque también de los más odiados, pues su intervencionismo en el resutado final de las canciones a veces supera el de la propia banda o intérprete, y eso ha hecho que más de uno se enfadara mucho con él. Bueno, uno que no sólo no se ha enfadado sino que le ha agradecido mucho su intervencionismo ha sido Boy George (leyenda viva de los 80 y músico siempre admirado por el propio Ronson). Este productor le ha devuelto a la escena pública (a la que George sólo volvía por algún incidente más relacionado con su vida privada que con la música) gracias al tema “Somebody to love me”, más que una canción un regalo, un caramelo ochentero exquisito pensado para George, que está magnífico en la interpretación. Con ella regresamos a la era de las hombreras, las pieles de leopardo y los sintetizadores saturados. La cálida y suave voz de Boy George (con el apoyo de Andrew Wyatt y Rose Elinor Dougall) se encarga del resto.

Mark Ronson ha vuelto, es el productor de moda, pero ahora quiere mostrarnos sus canciones, no todos lo productores tienen tanta valentía, y todo lo que sea valentía en estos tiempos es de agradecer.

 
Jordi Jendrix.