King Kong 1933 (según Max Steiner)

 Pánico en el espectador

Nuestro artículo de hoy está dedicado a King Kong, en su versión original, la de 1933. Se trata de un trabajo que revolucionó el concepto de soundtrack que se tenía hasta entonces en un medio artístico como el cine que todavía andaba en pañales allá por los años 30. Una banda sonora que catapultó la carrera de Max Steiner, años antes de consagrarse con Casablanca y Lo que el viento se llevó.

En 1929 Max Steiner empezó a trabajar para el RKO studio componiendo pequeñas melodías para los títulos de crédito finales. Hasta 1933 no le llegó el primer guión en el que la música tenía un papel verdaderamente importante en el desarrollo dramático. En King Kong la música era fundamental para crear una atmósfera que provocara el pánico entre los espectadores. Eso era lo que debía preocupar a Max Steiner, pero al presidente de la RKO le preocupaba otra cosa: la ausencia de público. Al máximo dirigente le entró un ataque de pánico en plena fase de posproducción y le dijo a Steiner que no había dinero… nada. Así que cogiera antiguas melodías ya grabadas por el estudio y que hiciera lo que pudiera. Pero en los archivos de la RKO no había nada ni siquiera parecido a música para una película de monstruos. Steiner, irónico, dijo: “¿Qué voy a utilizar? ¿La música de mujercitas?”. Menos mal para Steiner y para King Kong que Merian Cooper (uno de los productores) confiaba plenamente en este proyecto y le dijo a Steiner que no se preocupara por los costos, él correría con todos los gastos extra.

Salvados los obstáculos económicos, compositor y director trabajaron estrechamente una vez comenzada la fase de edición de la película. Steiner, con mucho acierto, propuso que (aparte de los títulos inciales del film) la música no comenzara hasta que la aventura se situara en la isla fantástica. Por eso el comienzo en Nueva York está huérfano de melodías.

La grabación comenzó el 9 de diciembre de 1932 y se terminó 8 semanas después. Como era habitual en Steiner, la dirección en la grabación corrió a cargo del mismo autor y utilizó una orquesta de 46 músicos, un número muy superior a lo habitual en la época. Una vez terminada la música, Murray Spivak iba a hacer historia sin saberlo. Primero hay que explicar que cuando decimos banda sonora, en cine, no sólo se refiere a la música, también se entiende por banda sonora todos aquellos efectos de sonido que se incluyen en la película y que no son las voces de los actores. Imaginad en una peli de monstruos como King Kong la de efectos son necesarios: gritos de bestias, sonidos de edificios destruídos… Bien, pues Murray Spivak fue el primero en ajustar armónicamente los efectos de sonido a la música original de Max Steiner. Ahora esto es una cosa normal que se hace siempre en el cine, especialmente en el de aventuras, ya que los efectos de sonido sin ajustar (y ese es el problema que advirtió Spivak) resultan auténticas cacofonías cuando se mezclan con la música.

Con esta anécdota me voy a ir despidiendo, no sin antes mencionar que a pesar de las más de 300 bandas sonoras que Steiner compuso después, ésta fue siempre su favorita.

Jordi Jendrix.