La Novia de Frankenstein 1935 (según Franz Waxman)

 Y el miedo se hizo música

Hoy os presentamos una banda sonora inconfundible, auténtica: La Novia de Frankenstein, de Franz Waxman. Una película estrenada en 1935 y está dirigida por James Whale y protagonizada por Boris Karloff y Elsa Lanchester. Se trata de la secuela de Frankenstein (1931) pero tal vez resulta hoy más conocida que la primera parte. Ya en aquella época se pensaba en las segundas partes de los films de éxito, pero el caso de La novia de Frankenstein es sorprendente porque la última escena de la película se grabó pensando en la secuela, ya saben dejando un final abierto, que nada tiene que ver con la novela de Mary Shelley. De hecho la autora menciona en su mítica novela los deseos del mostruo de verse acompañado por una bestia, pero aunque Frankenstein lo llega a considerar nunca crea un monstruo femenino. Por tanto este guión procede casi enteramente  de la imaginación del Hollywood de aquellos tiempos.

Franz Waxman nació en 1906 en lo que entonces era una parte del Imperio Prusiano (y que hoy corresponde a Polonia). Con tres años sufrió una lesión en los ojos cuando le cayó agua hirviendo por accidente de una olla de la cocina. Desde ese momento los problemas en la vista le acompañaron siempre. Desde los años treinta, Waxman trabajó en Alemania componiendo música para películas. Con la llegada de los nazis al poder se trasladó a Francia y colaboró en una película de Fritz Lang. Pero la situación se hacía imposible para cualquier judío en europa así que se marchó definitivamente a los EEUU en 1935. James Whale, el director, conocía el trabajo de Waxman en Europa, y en una fiesta en la que coincidieron le propuso hacer la banda sonora de su próxima película. La novia de Franbkesntein se convirtió pues en el primer trabajo de Waxman en su nuevo país. La propuesta de Whale fue de lo más curiosa. Lo primero que le dijo era si estaba dispuesto a realizar el score de un film que lo único que tenía resuelto era la escena de la destrucción final. Waxman dijo que sí, y compuso tres temas diferentes: uno para el mostruo, otro para la novia y un tercero para el malvado profesor Séptimus Pretorius. El final del score fue una idea de Whale, que propuso a Waxman terminar con un poderoso acorde disonante que dejara al público definitivamente pegado a la butaca. Antes de que se me olvide: estamos escuchando la versión original de 1939 dirigida por Constantin Bakaleinikoff grabada por 22 músicos en una sola sesión que duró 9 horas.

La trama de la novia de Frankenstein comienza con Lord Byron, Mary Shelley y su marido charlando acerca de la historia del monstruo. La escritora anuncia que el relato no ha terminado todavía. Entonces nos trasladamos al mismo punto en que terminaba la primera película: la escena final de la supuesta muerte del mostruo y de Henry Frankenstein. Digo supuesta porque después descubrimos que ninguno ha muerto realmente.  En esta secuela se incluye la figura del doctor Séptimus Pretorius, mentor de Henry Frankenstein, un hombre cuyo fanatismo por crear vida (igualarse a Dios) le lleva a crear una criatura femenina para el monstruo y convertir el planeta en un nuevo mundo lleno de monstruos y dioses.

 La película fue muy censurada, quizá porque aun siendo totalemente fantástica, la estricta moral norteamericana de aquella época no estaba lista para entenderlo. Fue un éxito de público y lanzó la carrera de Waxman en los EEUU, que terminaría ganando dos oscars (uno de ellos por Sunset Boulevard de Billy Wilder).

Jordi Jendrix.