Homenaje a Jerry Leiber (y a Mike Stoller): inventores del rock & roll

El pasado 22 de Agosto murió Jerry Leiber, letrista y compositor norteamericano, que junto a su amigo y pianista Mike Stoller revolucionaron la canción popular en los años 50, y en parte, dieron un vuelco a los prejuicios raciales de EEUU y del mundo. Murió en Los Ángeles, California, a la edad de 78 años, dejando un legado inigualable de canciones y números 1 como Stand by Me, Hound Dog, Spanish Harlem, Jailhouse Rock, sólo por citar algunos. La historia de Jarry Leiber y su compañero inseparable Mike Stoller es fascinante, se sitúa en los orígenes mismos del nacimiento del rock como música directa, sencilla, explosiva y dirigida a los jóvenes. Resumiendo: antes de Leiber y Stoller la música debió ser muy aburrida.

Jerry Leiber nació en Baltimore. Era hijo de inmigrantes polacos que tenían un pequeño comercio. Cuando contaba con 5 años su padre murió y con 12 se mudó a Los Ángeles. Allí encontró trabajo en una tienda de discos mientras continuaba sus estudios en el instituto. Y menos mal que no dejó de estudiar porque fue en ese instituto en el que conoció a Mike Stoller. Ya siendo unos adolescentes ambos se hicieron muy amigos y empezaron a tocar juntos. Stoller le definía como una máquina de ideas, ya que siempre estaba escribiendo letras nuevas sobre temas sencillos y directos que trataban sobre aquello que preocupaba a los jóvenes; y además lo escribía con su propia jerga callejera, sin recargos poéticos. Además tanto Stoller como Leiber eran grandes amantes de la cultura afroamericana. Para ellos no existían prejuicios entorno a lo que en los 50 en EEUU llamaban despectivamente “música negra”, es decir el blues y rythym&blues, mientras que el country era la auténtica música que escuchaban los auténticos blancos. Cuando eran tan sólo unos adolescentes se pasaban horas en la tienda en la que trabajaba Leiber escuchando aquellos vinilos de música negra rebosantes de energía. Hasta tal punto adoraban a aquellos artistas afroamericanos que Leiber sostuvo en su biografía que de joven su sueño era escribir canciones para artistas negros cuyas voces, según él, tenían más espíritu que las blancas.

Eran sólo dos chicos blancos con mucha imaginación, pero se enfrentaban a siglos de opresión racial, y al final consiguieron romper una de las barreras que separaban a ambas razas. ¿Cómo? Fundaron una pequeña discográfica llamada Spark Records y metieron a los artistas negros que conocían a grabar. Una de ellas, la más grande (y no sólo en sentido metafórico) fue Big Mama Thorton, una impresionante cantante negra de R&B. Para ella escribieron en realidad Hound Dog y no para Elvis. Leiber siempre prefirió la versión original y no la del rey del rock, porque éste cambió parte de la letra y porque… bueno digamos que la energía de Big Mama es imposible de igualar. 

Estos fueron los primero éxitos de Jerry Leiber y Mike Stoller, pero la revolución empezó más tarde, en 1956, cuando empezaron a trabajar con Elvis Presley, el futuro rey del rock. La ecuación era sencilla: el éxito del R&B entre los ciudadanos negros era incontestable. Entonces, ¿por qué no pensar que esta misma música, este mismo ritmo frenético no iba a gustar a los jóvenes blancos?, tal vez porque ningún blanco lo interpretaba. Hasta que llegó Elvis, y con él el paso de poderes. Una música que los blancos no cantaban porque les parecía “sucia” en comparación con su inmaculado country. Tras la publicación de Hound Dog algunos blancos protestaron, pero millones bailaron como locos. Era música nueva y además (mérito de Leiber) tenía un nuevo lenguaje: cómico, teatral, fresco, juvenil y callejero; las melodías eran sencillas, los estribillos pegadizos. En otras palabras: había nacido el rock n´roll.

En los años 50 cosecharon numerosos éxitos. Además hay que entender que en aquella época los cantantes sólo cantaban y eran los compositores (vinculados siempre a estudios) los que elegían cuál era el intérprete más adecuado (fueron The Beatles quienes se presentaron como cantantes y compositores, y la cosa funcionó hasta nuestros días). Una vez consolidado el rock entre los jóvenes blancos, Atlantic Records los fichó y se los llevó a Nueva York, donde esta pareja rizó el rizo. Si ya parecía imposible introducir las melodías negras entre el público blanco en aquella sociedad puritana estadounidense de mediados de los 50, más difícil todavía era introducir a los propios cantantes negros en la cultura blanca dominante. Lo hicieron. En Nueva York en los 60 trabajaron con grupos como The Drifters, The Coasters y cantantes como Ben E. King, protagonista de una de las melodías más conocidas del soul: Stand by me. Ya en los 70 Leiber y su compañero Stoller siguieron componiendo con mucho éxito y también apadrinaron a músicos de la nueva generación como Burt Bacharach o Carole King.

Por tanto la figura de Jerry Leiber, junto con la Mike Stoller, por supuesto, es capital dentro de la historia del rock n´roll. Primero por su enorme imaginación, pero también por su capacidad para entender a una juventud ávida de tener su espacio, de cantar sobre lo que le preocupaba y de bailar algo que escandalizase a sus padres. Pero lo más fascinante es que ambos rompieron las cadenas de los prejuicios sociales, culturales y raciales antes de los propios movimientos por los derechos civiles, y lo hicieron simplemente con música, sin armas, sin revoluciones, sin sangre, sin guerra, sólo con música. Al margen de sus enormes éxitos como compositores, su mayor triunfo fue conseguir que las culturas negra y blanca se encontrasen en la música, y que los blancos empezaran a respetar a los negros. En las buenas películas todo el mundo recuerda al director o a los actores, pero nadie sabe el nombre del guionista. Jerry Leiber fue el guionista del rock n´roll. Gracias, Jerry.

 Jordi Jendrix.

Ahora os presento a la impresionante Big Mama Thorton