Pesadilla antes de Navidad (1993) – Danny Elfman

En esta ocasión quería contar algunas cosillas que me han sorprendido de la película “Pesadilla antes de Navidad” (“Nightmare before Christmas”), y de su música, compuesta e interpretada por uno de mis autores favoritos Danny Elfman. Pienso que es su trabajo más personal y en el que más se implicó. Esta dedicación total durante meses le llevó a la ruptura profesional con Tim Burton, una pareja que ha hecho mucho en el cine. Afortunadamente esa ruptura sólo duró una película y después han vuelto a trabajar juntos, pero este es otro tema de los muchos que surgen de esta película tremendamente imaginativa y original. Vamos por el principio: erróneamente mucha gente piensa que “Pesadilla antes de Navidad” es otra película de Tim Burton, pero no es así. Está basada en un poema y en unos dibujos que director realizó durante su etapa como dibujante de Disney, pero aquí sólo aparece como co-productor, ya que el sindicato del cine norteamericano prohíbe a un directo trabajar en dos pelis al mismo tiempo, y Burton en 1992 estaba inmerso en el agotador rodaje de la segunda entrega de Batman.

Disney vio los dibujos y la idea le interesó desde el primer día, aunque no pudiera contar con Burton; y además sorprendió a todos otorgando una libertad creativa inusitada en esta gran productora. Para empezar a trabajar Burton y Elfman se reunieron y decidieron que fuera como un musical, que el hilo conductor de la obra se tejiera entorno a diferentes números musical. Cabe pensar que entonces el papel que Danny Elfman iba a desempeñar sería mayúsculo. Así fue, no sólo compuso todas las canciones sino que además se atrevió a cantarlas; y no sólo la voz del personaje principal, Jack Skellington, sino también de otro secundario como Barrel. El resultado es increíble, la voz de Elfman fantástica, espectacular, llena de energía y expresividad, ¡con lo calladitos que son estos compositores! Hablamos de las partes cantadas, ya que de los diálogos de Jack se encargó el actor Chris Sarandon.

Digamos que Elfman se obsesionó sobremanera con la composición y la ejecución de estas fantásticas melodías que tanta fama han dado al denominado “amiente Burton”, y en Disney pronto se dieron cuenta de que hacía falta alguien que uniera los números musicales con sentido y le diera un argumento a la historia. La elegida fue Carolina Thompson, que realizó un trabajo excepcional junto al director Henry Selick, en una fantástica película realizada como un trabajo artesanal por los detalles de las maquetas y por la técnica del stop motion. Los efectos visuales recibieron una candidatura al Óscar pero no ganó, y la música también optó a un Globo de Oro, corriendo la misma suerte. En los óscars Danny Elfman fue ignorado.

Un dato curioso de esta película es que en el momento de su estreno (1993) no causó un gran impacto entre el público, pues apenas sufragó los gastos de producción, pero sobre todo a partir del 2000, de su edición en vídeo, del merchandising, y del fanatismo por el film de la cultura gótica (sí, sí, esos que en lugar de llevar una mochilla llevan un ataúd cogado de sus hombros), hicieron que poco a poco se haya convertido en uno de los films más rentables de todos los tiempos, y también reconocida como una de las mejores películas de animación jamás hecha. Fantástica peli, enorme música. Felicidades Danny Elfman. Si os gusta esta peli y otras en las que Tim Burton trabajó os recomiendo este enlace: http://www.bsospirit.com/comentarios/nightmarebeforexmas.php

Jordi Jendrix.