El regreso de Beastie Boys


Beastie Boys, el trío rapero de Nueva York. Bien, pues, han vuelto después de 7 años con su último trabajo titulado “Hot Sauce Committee Part two” (el comité de la salsa picante parte 2). Antes que nada decir que no existe ninguna parte 1, luego lo explicaremos. En este trabajo no han decepcionado a nadie. Después de más de 20 años de carrera Adam Yauch (MCA), Mike Diamond (Mike D) y Adam Horowitz (Adrock) mantienen su espíritu provocador, radical e innovador, todas sus señas de identidad permanecen intactas: hip hop mezclado con todo lo que se les ocurre: samplers de temas de jazz, rock, funk, reagee… pero también frases extraídas de la TV y todo tipo de gamberradas que se les va ocurriendo. Sin duda es un placer volver a traer a uno de los grupos más influyentes de los últimos 20 años, y no sólo por sus payasadas o provocaciones (que han sido muchas y les ha valido más de un disgusto), también por su brutal aportación al mundo del hiphop, pioneros cuando estaba en formación (allá por finales de los 70). Además hablamos de tres músicos con amplia formación musical (no es habitual que los raperos toquen instrumentos) y conocimiento de muchos y variados estilos. Destacar dos auténticos temazos: primero el single: Make some noise” (haz algo de ruido) y después Too Many Rappers (demasiados raperos, una reflexión que también compartimos).

Como decíamos “Hot Sauce Committee Part two” no es la segunda parte de ningún album anterior. De un tan gamberro y provocador como Beastie Boys no podemos esperar un clasificación tan académica de sus discos, y puede que todo sea una tomadura de pelo. Por otro lado se dice que este trabajo es el resultado de la unión de aquellas canciones que iban para la primera parte más las nuevas (de una hipotética segunda parte). Lo que sí está claro es que la enfermedad que le detectaron a Adam Yauch en 2009 sí parece responsable del retraso en el lanzamiento del disco. Según críticos especializados Beatie Boys recuperan con Hot sauce Committee su frescura de antaño, aquella que había perdido To the five boroghs (su anterior trabajo de 2004) y The Mix Up (2007, que no dejaba de ser un disco de remezclas instrumental). Aquí el trío neoyorkino recupera su sonido orgánico, único, tal vez más cercano que nunca al funk y al reagge. Pero no faltan canciones que aluden a sus orígenes: ese fabuloso rap-punk que les hizo famosos en el mundo entero.

 Jordi Jendrix.