Lou Reed & Metallica – “Lulu” 2011, experimento fallido

La primera vez que vi el cartel del nuevo disco de Metallica y Lou Reed no me lo creí. Sucedió en la plaza de Cascorro, en el castizo barrio de Lavapiés en el centro de Madrid, una zona que destaca por la cantidad de chinos por centímetro cuadrado y por la cantidad de carteles de conciertos, discos y espectáculos en general que se agolpan en las paredes. Claro, no todos los carteles son auténticos, porque en este barrio hay mucho bromista y, la verdad, al principio creía que era una broma. Pues no. Va en serio, Lou Reed se ha animado a grabar un disco con el poderoso cuarteto de Los Ángeles, y la verdad es que le ha echado un par de huevos. Lo primero lo que él dice: “No temo defraudar a mis fans porque no tengo fans”. Me encanta esa frase, define perfectamente a un tipo tan contracultural (como odio esta palabra) como este neoyorkino. Las últimas noticias de Lou Reed que me llegaron fueron de lo más desalentadoras: primero descubrí que acababa de grabar un disco para el extraño sello Tzadik (The Stone: Issue Three, 2008), pero había algo raro, sólo había tres canciones y se llamaban Part 1, Part 2 y Part 3. Cuando veo algo así tengo tendencia a ponerme de mala leche porque la tomadura de pelo se avecina. Y así fue. Ni siquiera las puedo llamar canciones. Desde mi punto de vista, es un bodrio de ruido sin sentido al que ni siquiera la etiqueta de vanguardia salva el culo. Así lo veo yo. La segunda noticia del autor de “Perfect Day” ó “Walk on the Wild Side”, me resultó un tanto grotesca: leyendo el prestigioso diario “20 minutos”, encontré una noticia que hablaba de Lou Reed junto a Laurie andreson y John Zorn dando un concierto sólo para perros. Al parecer los canes eran los únicos capaces de apreciar determinados timbres y frecuencias. Eso es cierto, sin duda. Me reí. Este hecho si me parece que esté a la altura de un dadá musical como Reed. Pero volvamos a Metallica. No puedo negar que estaba bastante emocionado con este disco, no sé por qué, ya que Metallica no me gustan demasiado. Creo que esa fusión impensable llamaba mi atención como si se juntaran Kenny G y Patti Smith, o Motorhead y Bob Dylan… Sin embargo al escucharlo me decepcionó. Lo siento, no funciona. Pero me encanta que los músicos se arriesguen, me ha parecido maravilloso que tanto uno como otros se hayan atrevido a hacer algo fuera de lo normal. Algo que antes podía ser normal en el rock pero que últimamente veo imposible porque todos quieren quedar bien y evitar fracasos que ensucien su reputación. Bravo por Reed, él diría que como no tiene reputación qué más le da… Pues sí, pero el experimento (gracias por experimentar) ha salido mal. Las canciones no molan, algo falla, la voz sugerente de Lou Reed no engancha con las guitarras cañones de Metallica. De hecho sólo una cosa me gustó: cuando canta James Hetfield. Vamos Metallica sin Lou Reed. Estas son mis conclusiones: me encantaría que los grupos se animaran más a hacer locuras de este tipo, porque aunque no todas funcionen, como “Lulu”, por lo menos le dan la alegría a uno de que pasen cosas extrañas.

Jordi Jendrix.