The Doors reedita “L.A. Woman” con un temazo inédito “She smells so nice”

El próximo 24 de Enero saldrá a la venta la reedición de “L.A. Woman”, el último y para mí el mejor disco de The Doors. Para acompañar este trabajo se lanza la canción “She smells so sweet”, un temazo en la misma línea blues de todo el álbum en el que los teclados de Manzarek y la guitarra de Krieger se lucen como siempre tras la estela de un Morrison destrozado, lejos de aquella timbrada voz de sus primeros trabajos. La podéis escuchar en su facebook.

Al escuchar “L.A. Woman” a uno le invade la sensación de estar presenciando el objetivo de Jim Morrison: conseguir una voz que nunca tuvo por naturaleza. La vida al máximo, la búsqueda del límite hicieron que al fin su voz pareciera la de un viejo bluesman. O menos romántico podemos decir que Morrison estaba en sus últimos días pero no por ello deja de emocionar escucharle. El disco no puede abrir mejor, The Chageling” es un tema lleno de ritmo y energía. Le sigue espectacularmente una delicia marca Robbie Kireger “Love her madly”, y luego empieza el blues, elemento predominante de “L.A. Woman”.  “Been down so long” y “Cars hiss by my window” son las canciones que Jimbo se empeñaba en cantar una y otra vez, como si estuviera hipnotizado del poder espiritual del blues, o porque estaba pedísimo; todo hay que valorarlo.

Recuerdo haber leído en la biografía de The Doors que escribió el batería John Desmond que éste estaba harto de los ritmos monótonos del blues y que no soportaba las interminables improvisaciones vocales de Jim Morrison. El caso es que “L.A. Woman”, la canción homónima, sigue siendo un tema por el que no pasa el tiempo, una canción deliciosa. Después nos encontramos con “L´America”, una canción extraña con una no menos extraña historia. The Doors la había grabado para la película de Michelangelo AntonioniZabriskie Point”, pero al final éste no quiso incluirla. Me imagino las ganas de Jim Morrison. Al fin uno de sus grandes sueños bohemios hechos realidad, trabajar para un film europeo. Todo debió ser tan ilusionante que a veces me parece que puso todas sus ganas en cantar como un artista… europeo, claro. En cualquier caso el Rey Lagarto estaba en aquellos días más allá que acá, por así decirlo, y el desfase que llevaba encima le estaba matando.

“Hyacinth House”, tiene momentos verdaderamente emocionantes. Es una bella canción que en un momento frágil te puede poner los pelos de punta o humedecerte los ojillos, está claro, si te gusta The Doors. En “Crawling King Snake” vuelven los maestros del blues en un tema increíblemente bien ejecutado, una vez más con un Robbie Krieger extraterrestre, haciendo diabluras armónicas que sólo él puede repetir. “The WASP”, es la prueba de lo que se avecina, de un Morrison locutor, actor, simplemente orador. Un poeta. Su sueño al fin cumplido. La banda acompaña, y de qué manera, la psicodelia tan presente en sus orígenes vuelve de nuevo. Respecto a “Riders on the Storm” no tengo nada que decir, simplemente pongo el vídeo para escucharla una vez más.

En definitiva, “L.A. Woman” es un disco incomparable, el más completo de The Doors y también el más simbólico. El fin de un grupo destinado a morir en las garras de su polémico cantante. Pero Robbie Krieger… madre mía las cosas que hace…

Jordi Jendrix.