Ofrin, maravilloso soul electrónico

La cantante Ofri Brin nació en un pequeño pueblo al norte de Israel. Allí se crió en un ambiente cultural y artístico en el que descubrió su voz a la edad de 14 años. Después de participar en numerosos proyectos musicales en su país natal y en Gran Bretaña se estableció en Berlín, donde conoció al compositor Oded K.dar, con quien Ofri pudo compartir sus ideas experimentales en torno a la música. Acabada de nacer el grupo Ofrim, que vió en 2005 su primer álbum publicado “Rust&Velvet”, producido por el teclista Roisin Murphy. Tres años más tarde llegaría su último trabajo hasta la fecha “Shore Remain”.

Durante la grabación del tercer disco parece que la química entre Ofri y Oded terminó, dando por concluido este proyecto musical. La cantante comenzó entonces una carrera propia bajo el nombre The Bringers, pero eso es otra historia. Aquí la vemos en un vídeo de sus últimos proyectos, que me gustan menos, la verdad, que su primer disco.

El estilo de Ofrin es sorprendente por poco convencional. Muchos lo situarían en la línea de Portishead y su soul contemporáneo, experimental, vanguardista; con una sólida base electrónica y una voz suave y bella que se desliza sobre tonos cálidos y futuristas. Sin embargo en Ofrin, además, hay un toque de jazz delicado que parece llevarnos a un mundo pasado. En su página web se definen como música minimalista, melódica y pop de vanguardia, acogedora y en cierto modo nostálgica. Los shows de Ofrin siempre van acompañados de bailarines contemporáneos y de muestras de video arte, pues, no lo olvidemos, tiene su germen en Alemania, donde estas cosas gustan especialmente.

En definitiva, “Rust&Velvet” es un disco sosegado y melódico que trasporta a una especie de cabaret de ciencia ficción. Todo un descubrimiento que recomiendo a aquellos que gusten de disfrutar de música tranquila en el sofá de casa.