Palabras amañadas

Hay escritores que destacan por su sencillez. Otros por su complejidad. Martín Epstein no se caracteriza por ninguna de ellas. Romántico articulado, posmoderno sin remordimientos, sus textos armonizan con el Universo como un huevo frito sobre dos tostadas de pan. Una recreación de la Ópera de la Vida, un entramado de sueños nostálgicos y paredes agrietadas. Con todos ustedes: Martín Epstein.